Es habitual que mucha gente cuando descubre algo nuevo o un “juguetito” tan “mono” como el Raspberry PI funcionando con GNU/Linux, se emocione y comienze a alabarlo y a recomendarlo de una forma muy efusiva, indicando sus múltiples ventajas y posibilidades.
Algunos de los usos que puede tener este pequeño invento son:
Ordenador, media center, máquina arcade de videojuegos, domótica y hogar inteligente, internet radio, robótica, NAS casero, Receptor AirTunes, Café y Raspberry Pi o cliente/servidor torrents.
La verdad es que existen muchos más usos y tiene futuro prometedor pero … siempre hay un pero … antes de que te dejes llevar por los fanboys para comprar uno, deberías conocer lo que muchas webs y blogs que alaban este producto no cuentan.
A riesgo de que me linchen o apedreen, y pese que estoy muy contento con mi RasPI, en este artículo tomaré el papel del abogado del diablo, y os mostraré cómo la vida no es “tan de color de rosa”.





